Es demasiado pronto para que la luz me vea, aún no me he acostumbrado a mirar hacia delante con la cabeza erguida. Sólo necesito tiempo, paciencia y valor. Tiempo, sé que lo tengo, pero no sé cuánto. Paciencia, puede que algún día se agote, pero no antes que mi tiempo, y por último, el valor que me falta me lo dará el tiempo a través de la paciencia.Sólo tengo que esperar, acostumbrarme y cada vez seguir con más fuerza hacia delante. Detrás de mí, caminos de lágrimas, dolor y remordimiento. Errores pasados que me perseguirán hasta que muera, porque son mi pasado, son mi esencia. Sé que soy así gracias a mis errores, que, para bien o para mal, aprendí de algunos de ellos.
Sé que, por mucho que lo intente, voy a seguir estando sola en este camino, porque cada cual ha de seguir el suyo. Por desgracia el mío es demasiado estrecho para dos. Pero no importa, aprenderé a hacerlo grande, cambiaré tantas cosas como hagan falta para salir de este agujero en el que yo misma me metí.
Me siento como si me hubiesen tirado a la basura con fuerza, y después de mucho tiempo alguien me hubiese vuelto a sacar de ella. Qué casualidad que quien me tiró me ha vuelto a sacar, y ahora con mucho cuidado, intentaré no volver a tirarme al olvido. Es curiosos como antes pude hacerme tanto daño, y ahora intento comprenderme, ayudarme. Tanto odio, y tanto amor. No sé quererme, pero aprenderé a odiarme menos, no sé apoyarme, pero aprenderé a culparme menos.
Sólo tengo que alargar la mano y coger ésa pequeña luz que tengo delante, sólo tengo que sonreír y seguir ese brillo de esperanza. Y he aquí que encuentro cada día más fuerza y determinación, más coraje y valor. Sólo he de seguir hacia delante, porque si miro hacia atrás me volveré a caer con más fuerza que antes. Había olvidado que incluso yo tengo corazón.