Tápame muy fuerte la boca para que no grite y te diga que me estoy enamorando, escónde mi corazón para que no se vaya desbocado y corra a sus brazos. Sujétame fuerte para que no acabe suplicando y llorando por un simple abrazo, por una palabra, por una razón sin valor que me haga volar.
Miénteme y dime que no es amor, que es sólo una mentira de mi corazón y que no sé querer, dime que todo esto es una ilusión. No preguntes porqué, sólo hazlo, antes de que sea tarde. Rápido, esconde mi corazón, aprisa, tápame los ojos para que no vea cómo lo encierras otra vez y dime que pronto se me pasará, que es sólo una pequeña confusión. Ahora más que nunca necesito tu frialdad, ahora más que nunca porque ahora más que nunca tengo miedo.
Me ha encandilado con sus palabras y ahora estoy colgando a sus pies, ya no sé qué hacer y sé que tarde o temprano gritaré que le quiero, que quiero estar con él. Por eso, ahora que aún puedes, que aún estamos divididas en dos y que tú eres más fuerte que yo, llévate lejos de mí este nuevo corazón. Enciérralo si fuese necesario, engáñalo o encadénalo. Mételo en el mismo rincón, déjalo en aquel estanque en el que antaño tanto lloró.
Porque creo que me estoy enamorando, y tengo miedo. Miedo de que me hagan daño, miedo a tenerte que olvidar, miedo a tener que llorar. Por ello, si realmente nos quiere, si realmente es quien creo que es, llegará al estanque, romperá las corazas y arrancará la cadena de mi corazón. Porque si es él, que ya se ha llevado un trozo de mi corazón, él que lo merece, vendrá a por el resto.
Porque sé lo que me está pasando, porque ya me ha pasado y sé que esta vez va a ser más fuerte. Porque no quiero llorar, corre, ve y llévate mi corazón. Guárdalo, porque si se escapa correrá hasta él, y entonces no sé qué pasará.
Miénteme y dime que no es amor, que es sólo una mentira de mi corazón y que no sé querer, dime que todo esto es una ilusión. No preguntes porqué, sólo hazlo, antes de que sea tarde. Rápido, esconde mi corazón, aprisa, tápame los ojos para que no vea cómo lo encierras otra vez y dime que pronto se me pasará, que es sólo una pequeña confusión. Ahora más que nunca necesito tu frialdad, ahora más que nunca porque ahora más que nunca tengo miedo.
Me ha encandilado con sus palabras y ahora estoy colgando a sus pies, ya no sé qué hacer y sé que tarde o temprano gritaré que le quiero, que quiero estar con él. Por eso, ahora que aún puedes, que aún estamos divididas en dos y que tú eres más fuerte que yo, llévate lejos de mí este nuevo corazón. Enciérralo si fuese necesario, engáñalo o encadénalo. Mételo en el mismo rincón, déjalo en aquel estanque en el que antaño tanto lloró.
Porque creo que me estoy enamorando, y tengo miedo. Miedo de que me hagan daño, miedo a tenerte que olvidar, miedo a tener que llorar. Por ello, si realmente nos quiere, si realmente es quien creo que es, llegará al estanque, romperá las corazas y arrancará la cadena de mi corazón. Porque si es él, que ya se ha llevado un trozo de mi corazón, él que lo merece, vendrá a por el resto.
Porque sé lo que me está pasando, porque ya me ha pasado y sé que esta vez va a ser más fuerte. Porque no quiero llorar, corre, ve y llévate mi corazón. Guárdalo, porque si se escapa correrá hasta él, y entonces no sé qué pasará.
