De tanto morderme la lengua he acabado por intoxicarme con mi propio veneno.
Abril 17, 2008 por Nem

Me matas. Yo ya no puedo más, lo he intentado con todas mis fuerzas, he intentado comprender lo que haces, lo que me estás haciendo. Pero tú no te das cuenta, vives en tu mundo, ése que te has creado y dónde yo no tengo pasaporte, ni tarjeta de acceso. Me haces sentir mal, me atacas, me hieres y cuando estoy sangrando y dolorida entonces te haces la víctima. Intento comprenderte, decirme que eres así y es mi culpa, que no sé leer tus silencios, pero cada vez se encriptan más y mis interpretaciones se quedan cortas. No puedo acercarme a ese mundo nublado en el que vives, me agotas, me haces sentir inútil, pequeña e indefensa y yo tengo un límite. Un punto a partir del cual me vuelvo irreversible y áspera. A veces siento que soy transparente y que por eso no me ves, y por eso pasas por encima de mí y cierras los ojos cuando los mios suplican ayuda. A veces pienso que no oyes y que por eso no haces caso de mis quejas y protestas, que no oyes los gritos de mi silencio que te pide un minuto de atención para mí. Y ¿sabes qué?, ya me he cansado de vivir a tu sombra, estoy harta de ser la mala de esta historia, de ser yo quien siempre hace el mal y no sabe rectificar. Estoy harta de que por mi culpa tú estés mal, porque no he hecho nada y porque lo he hecho todo. Yo ya no sé qué hacer para cambiar las cosas, he hecho lo que he podido. He intentado escuchar más, ver más, y sólo he visto que todo lo que haces es para tu beneficio personal sin preguntarte un sólo segundo si lo que haces afectará a alguien más o no, si tendrá más o menos consecuencias. ¿Para qué hacerlo? si estoy yo que lo hace por ti, tu esclava que da la cara cuando tú no quieres, la que se deja golpear y apalear, la que está a tu sombra y se siente sola… Me he cansado de toda esta historia sin sentido y sin terminar, me he cansado de tu estúpido juego y de tus normas que agotan mi existencia. No voy a seguir siendo tu perro fiel y austero. No voy a seguir este suma y sigue, porque no puedo sumar más. He llegado a un punto en el que no hay vuelta atrás. Has acabado conmigo, con mi paciencia y con todos mis motivos para permanecer a tu lado. Has destruido las bases de mi existencia y has desencadenado la aparición de mi otro yo. Ahora no quiero reclamaciones, porque tú te lo buscaste.